viernes, 6 de marzo de 2009

PRODUCCIÓN OVINA VA EN SUBIDA

La cría de ovejas y cabras para la producción de carne y leche, respectivamente, son actividades alternativas dentro del sector pecuario que se han incrementado en los últimos años en la provincia de Chiriquí. Un aproximado de mil productores se dedican a esta actividad. Una de las principales limitaciones que presenta el sector es que no se cuenta con suficiente pie de cría para que más productores ingresen a la actividad ovino-caprina.


De acuerdo al Instituto de Investigación Agropecuaria (IDIAP) se han importado 80 ejemplares de ovejas y 70 animales caprinos, procedentes de México, con el objetivo de mejorar el rendimiento de las razas nativas que se crían. Alegó que se importaron las ovejas Dorper y Kathadin para cruzarla con la raza Pellybuey.


Con este proceso se busca aumentar los rendimientos en la producción de carne. Además se importaron las razas Sannen, Toguenbourgh, Alpina y Nubian para incrementar la producción de leche de cabra en el país. (1)


La importación de ovinos a Panamá es considerada como una medida necesaria para evitar la alta consanguinidad que viene afectando el hato nacional, el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP). Y es que la producción ovina en Panamá va en aumento, y se estima en 1000 los productores de este rubro en toda la República, pero el alto grado de consanguinidad existente en hatos motivó al Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP) y productores independientes a importar aproximadamente 80 ovinos de las razas Dorper y Katahdin, procedentes desde México.


Estas razas de ovinos, Dorper y Katahdin, fueron seleccionadas para los trabajos de investigación en el IDIAP dado su comportamiento productivo y reproductivo en condiciones tropicales, la capacidad de producción y calidad de carne y para explotar el vigor híbrido y la complementariedad al cruzarla con la raza Pelibuey que predomina en Panamá.


En la Estación Experimental del IDIAP, en Gualaca, se han realizado importantes investigaciones en ovinos con la raza Pelibuey, predominante en Panamá, donde se ha generado información del manejo, alimentación, sanidad y viabilidad económica de esta actividad. (2)


La llegada de extranjeros al país ha incrementado la demanda de la carne de carnero. La actividad se ha vuelto muy lucrativa con la llegada de extranjeros, como es el caso de los españoles, italianos, hindúes y musulmanes para quienes este producto es muy apreciado. Los panameños no son muy propensos en consumir este tipo de carnes, pero la rentabilidad ha llevado a un número importante de productores a incursionar en esta actividad.


Se estima que la población ovina en Panamá ronda los 16 mil animales, distribuidos en las provincias de Chiriquí, Veraguas, Herrera y Panamá. Cada oveja puede alcanzar tres partos en dos años y al cumplir los siete meses es cuando ya alcanza las 50 libras, su carne puede ser comercializada. Los especialistas consideran que los productores ovinos deben unirse para de una forma organizada atender la creciente demanda.


La carne de carnero se vende entre 1.50 y hasta cuatro dólares la libra. Por ejemplo, en Nueva Zelanda, la libra de chuletas se vende a 16 dólares. Es una especie fácil de criar, pueden pastar 20 en una hectárea. El costo de producción de un hato de 36 animales, puede alcanzar los 300 dólares mensuales. (3)
Fuentes:
1. El Panamá América, 6 de marzo de 2009.
2. Crítica, 27 de enero de 2009.
3. La Estrella de Panamá, 17 de febrero de 2009.

MERCADO ALIMENTARIO