LA CADENA DE FRÍO: DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES LOGÍSTICAS


Por: Lic. Rigoberto González

El sector agropecuario de Panamá se desenvuelve en un periodo de transformación crucial marcado por desafíos climáticos, fluctuaciones en los costos logísticos y la necesidad imperativa de modernización estructural. Analizar y comprender esta dinámica es vital para anticipar los movimientos del mercado y asegurar la competitividad de la cadena de suministro alimentaria.

1. Movimiento de Productos y el Impacto Climático

El movimiento de productos agrícolas nacionales experimenta presiones significativas derivadas de factores climáticos adversos. El fenómeno de El Niño ha reducido la disponibilidad de agua en regiones productoras clave, obligando a los agricultores a realizar mayores inversiones en sistemas de riego tecnificados. Asimismo, las altas temperaturas han propiciado la proliferación de plagas que impactan directamente cultivos de alta demanda como el tomate, el pimentón, el pepino, la lechuga, el repollo, el apio, el brócoli y la coliflor.

A esto se suman mermas críticas en campo y transporte que alcanzan hasta el 30% en rubros como el tomate y superan el 40% en vegetales de hoja como la lechuga. Estas pérdidas se originan en deficiencias logísticas de manejo y almacenamiento, incidiendo de forma directa en el volumen de mercancía que arriba a los centros de distribución.

2. Dinámica del Movimiento Comercial en Merca Panamá

Merca Panamá se consolida como el principal barómetro del comercio agroalimentario del país. Sin embargo, el movimiento comercial ha enfrentado fricciones estructurales. Los arrendatarios reportan un descenso en la afluencia de compradores y una disminución en la demanda institucional del sector HORECA (hoteles y restaurantes) en comparación con periodos previos. Para dinamizar el flujo de compradores se viene optimizando las rutas de transporte público, mejoras en la seguridad y una mayor promoción institucional que atraiga nuevamente al consumidor final y al sector turístico.

3. Evolución de Precios y Comportamiento del Consumidor

La evolución de los precios de los alimentos refleja una volatilidad constante impulsada por el incremento progresivo en los costos de los combustibles y de los fletes desde el interior del país. En el caso del tomate, el piso histórico pasó de 35 centavos a oscilar entre $0.60 y $1.50 por libra en temporadas críticas. Rubros como el ají registraron alzas drásticas en sacos de 25 libras, duplicando su valor anterior.

Ante este escenario, las compras del consumidor han experimentado cambios notables: la merma en el poder adquisitivo y la incertidumbre inflacionaria han llevado a las familias a realizar compras más fraccionadas (diarias o quincenales), priorizando tubérculos y legumbres de temporada como papas, zanahorias y cebollas, cuyos precios se mantienen más estables. No obstante, persiste la expectativa de posibles alzas estacionales hacia el cierre del año en productos tradicionales como el guandú, el repollo y el apio.

4. La Cadena de Frío y la Logística Agroalimentaria hacia el 2030

Enmarcada en la Estrategia Logística Nacional 2030, la cadena de frío representa el eje neurálgico para la valorización de la producción nacional. Los mercados actuales deben mantener estándares rigurosos de trazabilidad, etiquetado, inocuidad y refrigeración continua. La consolidación de las infraestructuras de la Cadena de Frío permitirá mitigar las mermas operativas, optimizar los márgenes de rentabilidad y asegurar un abastecimiento óptimo para el mercado local.

Asimismo, fortalecerá las capacidades exportadoras de Panamá hacia los mercados del Caribe y la región, proyectando al país como un hub logístico agroalimentario de clase mundial capaz de responder a los retos del comercio internacional moderno.

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