Por: Lic. Rigoberto González, Economista
El comportamiento de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en Panamá durante el primer semestre de 2026 refleja un escenario macroeconómico complejo, caracterizado por presiones logísticas internacionales, un mercado laboral en recuperación con tasas de desempleo superiores al 10%, y un debate persistente sobre la conveniencia de los controles gubernamentales de precios.
Evolución del Costo de la Canasta Básica: Abril, Junio y Agosto de 2026
Los monitoreos periódicos realizados por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (ACODECO) sobre los 59 productos esenciales muestran fluctuaciones importantes a lo largo del año. En abril de 2026, el mercado experimentó alzas iniciales impulsadas por la presión logística y de combustibles, registrando incrementos de B/.0.79 en supermercados y B/.3.01 en abarroterías y minisúper.
Para la segunda quincena de junio de 2026, el costo promedio nacional en los supermercados de los distritos de Panamá y San Miguelito se ubicó en $303.45, experimentando una disminución de B/.3.18 frente a la primera quincena de dicho mes. En contraste, la tendencia en las rutas de minisúper y abarroterías fue ascendente, alcanzando un promedio de $361.36 (un incremento de B/.4.79).
Esta divergencia se consolidó en la primera quincena de agosto de 2026, cuando el costo total se situó en $305.00 en supermercados y $358.00 en rutas comerciales, evidenciando una brecha persistente superior a los 50 balboas según el canal de comercialización.
El Factor Energético y la Transmisión Asimétrica del Combustible
Un elemento determinante en la estructura de costos de los alimentos es el precio internacional del petróleo y su incidencia en la cadena logística. Informes del Observatorio Económico de la Contraloría General revelan una transmisión asimétrica en el mercado nacional: mientras que los incrementos internacionales del crudo se trasladan con rapidez a los precios finales de la canasta básica en un lapso de dos a tres meses, las reducciones del crudo no se devuelven en la misma proporción ni velocidad.
Entre 2022 y 2025, el petróleo experimentó una caída cercana al 50% desde sus picos máximos, pero la canasta básica acumuló un incremento superior al 12%. Ante esta realidad, las autoridades han implementado medidas de mitigación y subsidios selectivos para contener el impacto del combustible en el transporte de carga agrícola, protegiendo parcialmente los márgenes de comercialización minorista.
Inflación Alimentaria, Salario Mínimo y Empleo
Panamá transita por un escenario atípico de baja inflación general o deflación moderada en determinados sectores, donde el componente alimentario destaca como la principal fuerza de presión alcista. De acuerdo con datos del INEC, divisiones como alimentos y bebidas no alcohólicas registraron incrementos mensuales impulsados por hortalizas, tubérculos y legumbres.
Este incremento de los alimentos colisiona con el mercado laboral. Con una tasa de desempleo que oscila entre el 10% y 11% y una informalidad superior al 50%, el ajuste al salario mínimo que entró en vigor el 1 de enero de 2026 (con incrementos nominales promedio de B/.12 mensuales) busca aliviar a cerca de 400 mil trabajadores formales. Sin embargo, líderes empresariales han recalcado que el gran desafío de la mesa de negociación fue equilibrar el incremento salarial con la preservación de las plazas de empleo existentes, evitando medidas drásticas que frenen la contratación formal en un momento de fragilidad económica.
El Control de Precios y las Nuevas Herramientas de ACODECO
El marco regulatorio de precios ha experimentado una modificación sustancial. Mediante el Decreto Ejecutivo No. 1 de enero de 2026, el Ejecutivo prorrogó por seis meses el control de precios únicamente para cuatro productos esenciales: carne molida de primera ($2.15/lb), aceite vegetal ($3.74), leche en polvo ($3.76) y pan de molde blanco ($0.92), eliminando de la lista regulada rubros como el queso amarillo, el pollo entero, la babilla y el bistec de cinta con hueso.
En paralelo, el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y la ACODECO han impulsado iniciativas como el programa "Panamá pa' ti" y el esquema comercial "Canasta pa' ti", fomentando acuerdos voluntarios con supermercados en lugar de imposiciones estatales. Adicionalmente, ACODECO implementó nuevas herramientas tecnológicas y aplicaciones móviles orientadas a la publicación detallada de precios por región, empoderando al consumidor y promoviendo la competencia por transparencia.
Perspectivas Sectoriales: Posición de Productores, Comerciantes y Consumidores
El posicionamiento de los agentes económicos frente al control de precios es unánime en su rechazo a largo plazo. Gremios de productores agrícolas junto con economistas y asociaciones de consumidores, coinciden en que los controles de precios constituyen una distorsión artificial del mercado que se prolongó por más de una década sin cumplir su propósito de abaratar la vida de forma sostenible.
Para el sector industrial y comercial, la transición hacia un modelo basado en la libre oferta, la eficiencia logística de la cadena de suministro y la autorregulación comercial representa el camino más idóneo para garantizar un abastecimiento estable, precios competitivos y una economía de mercado transparente en Panamá.
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